Quiero mirar y no puedo
la oscuridad de tus ojos
tiembla la luz y se apaga
arden velas desveladas
ante mi corazón roto.
Harapientas las distancias
que el camino corrió un día
terremotos despechados
movieron tierra de amados
y separaron sus vidas.
Las fronteras renacieron
de sentimientos furtivos
y una dama negra observa
como la vida destierra
amores que se han perdido.
Dormido bajo tu falda
dama negra, blanca vida
candado en el corazón
y en mis manos las espinas
clavadas de algún amor.
(c) Obra bajo licencia

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